Piña Colada: entre piratas y Puerto Rico

Piña Colada

El Piña Colada, como se lo conoce hoy, fue declarado el primer “trago de       playa”  por la National Geographic, tomando en  cuenta su nacimiento en la década del  50. Sin embargo hay documentos que  prueban que un trago con ese nombre  existe desde 1922. ¿Cuál es el principio  de esta tradición?

 De Puerto Rico para el mundo

Un restaurante de Puerto Rico se  autoproclamó como el lugar de origen de este cóctel. Pepe Barrachina, su dueño, cuenta que en un viaje se volvió gran amigo de Portas Mingot, un conocido barman que osó mezclar estos tres ingredientes y denominarlo Piña Colada.

La receta tuvo éxito en 1950 y para 1978, ya era la bebida típica de Puerto Rico. En honor a Portas Mingot se colocó en la ciudad de San Juan una placa que lo recuerda como el creador de este cóctel.

Piratas del Caribe

Hay otra historia todavía más antigua que habla de Roberto von Kupferschein Ramírez de Arellano, un joven puertorriqueño, luego conocido como Roberto Cofresi. De pequeño, Cofresi soñaba con navegar, conocer y asombrarse. Escuchaba historias increíbles de marineros que atracaban en su pueblo y soñaba con estar un día completamente rodeado por el sonido de las olas.

Ya de adulto, dejó una vida llena de lujos para convertirse en un navegante y reunió a una pequeña tripulación con la que más adelante se convertiría en pirata. Jugo de piña, ron blanco y jugo de coco era el brebaje que le preparaba a su tripulación para darle moral en los momentos difíciles. Así, esta receta que hasta el momento no tenía nombre, quedó ligada a las aventuras y el mar.

El 29 de marzo de 1825, Cofresi fue fusilado por las tropas españolas, luego de haber asaltado por error una embarcación de la armada de los Estados Unidos. Ese día, la receta habría quedado perdida.

La historia del Piña Colada tiene la identidad caribeña bien marcada, y de fondo el paisaje de Puerto Rico.  Hay una versión de este cóctel también con Ron Abuelo, el Early Riser. Prepáralo con 1 ½ onzas de Ron Abuelo Añejo, 1 ½ onzas de Rum Jumbie Coconut Splash, 1 oz de jugo de mango, 1 onza de jugo de piña. Es mejor con una rodaja de naranja y una varita de caña de azúcar.

El hombre que soñaba con sushi

jiro

“Yo veía ideas en mis sueños, mi mente estaba repleta de ideas”, dice Jiro Ono, un chef japonés de 88 años dueño de un restaurante gourmet de sushi con una curiosa particularidad: no está ubicado en el centro de la ciudad de Tokio como el resto de los restaurantes sino en una de sus estaciones de metro.

Ono prepara las delicadas piezas de sushi desde los diez años, y todos los días trata de hacer de una pequeña pieza el sabor más perfecto. Todo comenzó cuando Ono empezó a soñar desenfrenadamente con sushi, y en esos momentos de creatividad desbordante, prefiguró las piezas de este manjar japonés que le dieron su sello personal.

Sukiyabashi Jiro es el nombre que le dio a su producto, tan sofisticado como peculiar por estar en una simple estación de transporte. En este lugar, Jiro desarrolló su talento para combinar sabores.

Además, la Guía Michelin le otorgó tres estrellas a su restaurante, por ser uno de los mejores lugares para comer sushi. Tal vez por eso sus comensales deben aguardar al menos tres meses para probar el fruto de su arte.

En 2012, se estrenó “Jiro, sueños de Sushi”, un documental sobre esta historia de obsesión y talento. “Cuando decides tu ocupación debes sumergirte en tu trabajo, tienes que enamorarte del trabajo. Debes dedicar tu vida a ser un maestro de tu habilidad”; sabias palabras que la cultura japonesa puso en boca del protagonista.

En el documental se ve también a su hijo, Yoshikauzu, repitiendo un movimiento uniforme con lo que parecen ser algas, mientras comenta que “si lo tomas en serio, te vuelves habilidoso. Pero si quieres dejar tu marca en el mundo, debes ser talentoso”.

El talento natural parece ser ese que nos permite distinguir sabores y olores y combinarlos de una manera especial, tal como lo hace Ono. Por eso, mientras Tokio duerme, Ono sigue buscando.

Todo lo que se hace por mucho tiempo esconde una magia especial. Descubre tú también la magia de la experiencia.

Ropa Vieja: la receta de siempre

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Un bistec de carne que se deshace en tiras hasta quedar como un plato de spaguettis y se mezcla con vegetales sobre salsa de tomate no suele ser una fotografía muy común en el mundo. Pero es un emblema de la región caribeña.

La ropa vieja, tan popular en los países de Centroamérica y el Caribe se convirtió en una receta típica familiar. Aunque algunos creen que su origen es cubano, nació en las Islas Canarias con el último barco de los españoles que llegó a América, contagiando sus costumbres culinarias y dejando fuertes marcas en la cultura caribeña.

Todo comienza con una leyenda popular sobre un hombre de muy bajos recursos, que como no tenía alimentos para su familia, decidió cocinar sus ropas cortadas en tiras, haciéndoles creer que les había servido carne de verdad.

Pero detrás de este curioso mito, hay una receta.

Cuando los españoles llegaron al Caribe la lista de ingredientes era un poco diferente. Para empezar la carne podía ser de cerdo, pollo o res; incluso estaba permitido mezclar las tres. También el acompañamiento era diferente: se solía juntar la carne con garbanzos o papas.

 

 

La versión panameña

Todo lo bueno se mantiene, aunque sea adaptándose a otras tierras. Panamá también tiene su versión, siempre en base a falda de carne vacuna y acompañada con arroz, suprimiendo las verduras y dejando la salsa de tomate.

Como el Ron, la cocina también representa un mar de tradiciones, donde lo más rico es compartir.

Cosmopolitan: fiebre de sábado por la noche

 

cosmospolitan

Luego de que Madonna fuera vista bebiéndolo en el Rainbow Room del Rockefeller Center, los años 90 terminaron de consagrarlo cuando se convirtió en la bebida predilecta de Carrie Bradshaw, el personaje que interpretaba Sarah Jessica Parker en la serie Sex and the City.

Hablamos del Cosmopolitan. Estefamoso trago que combina glamour y osadía tiene un origen poco claro, pero lo que sí sabemos es que se revitalizó en la crazy Nueva York de los años 80, de la mano del barman Dale DeGroff.

Resulta que Madonna bebió un trago preparado por DeGroff en una fiesta de los Premios Grammy, y al día siguiente se encontró con cientos de periodistas que querían saber la receta del trago que había fascinado a la reina del pop.

Esta copa es un derivado del clásico Dry Martini (de ahí que sea servido en un “martini glass”) y se elabora a base de vodka, triple seco y zumo de lima y de cranberries, agitados en una coctelera llena de hielo, pero sirviéndolo sin él. El borde de la copa puede ser adornado con azúcar.

Pero ningún cóctel  que sea bebido en la noche panameña escapa de Ron Abuelo. Una variante consiste en reemplazar la parte de vodka por una de ron y se lo bautizó como “Barbados Cosmopolitan”.

El sabor fuerte de la bebida blanca es compensado con el dulzor y la acidez frutal, formando una combinación ideal para una noche intensa.

Sin dudas y a pesar de la simpleza de su preparación, el Cosmopolitan es un trago estrella, que solo cabe en la mano de quienes saben cómo brillar en una noche de rumba.

Ron, dulce ron

El uso de rones, brandys y vinos tiene una amplia tradición que data de la edad antigua, cuando los griegos y romanos solían aderezar sus comidas con estas sustancias para darle más intensidad. También se ofrecía comida con alcohol para satisfacer a los gobernantes: hay vestigios históricos que dan señales de que los chinos ya usaban el flameado para preparar platos al emperador.

En el mundo occidental, la historia es más accidental. La leyenda se remonta a Henri Charpentier, el cocinero de Fernando VII, que, sin quererlo,  volcó licor sobre las crepes que estaba preparando, dándole origen a las crepes Suzette, bautizadas así por el propio Rey.

Como todo buen derivado del azúcar, el ron se puso a disposición de lo dulce y encabeza una larga lista de delicias para después de comer. Aquí te ofrecemos tres recetas que lo llevan como ingrediente especial:

 

Macarons de Vainilla

foto receta macarons

 

Para la masa:

30 gr. azúcar

110 gr. de azúcar glasé

60 gr, de almendra molida

50 gr. claras de huevo

Gel colorante

Para el relleno:

125 gr, de mantequilla sin sal

16 gr. de azúcar glasé

Media cucharadita de extracto de vainilla

2 cucharadas de leche

 

Preparación:

Trituramos las almendras y las mezclamos con el glasé. Montamos las claras de huevo batiéndolas e incorporamos la mezcla de almendras y glasé sin dejar de revolver. Le sumamos a esto unas gotas de colorante a elección.

La mezcla no debe quedar ni muy líquida ni muy espesa. Introducimos la misma en una manga pastelera con una boquilla redonda que nos permita hacer unos Macarons medianos.

Colocamos un papel antiadherente sobre la bandeja, y vamos haciendo las tapas con la manga, dejándolos media hora fuera del horno.

Metemos la bandeja de Macarons en el horno precalentado calentando abajo y arriba y esperamos 20 minutos para retirar la bandeja.

Una vez fríos, retiramos los Macarons de la bandeja.

El relleno lo preparamos mezclando todos los ingredientes mencionados anteriormente y los batimos hasta que estén bien integrados. Una vez lista, la metemos en una manga y decoramos los Macarons.

 

Helado de ron

helado de ron

Ingredientes:

1 y 1/2 tazas de leche

1 rama de vainilla

1 huevo

2 yemas de huevo

100 gr. de azúcar

1 y 1/2 taza de nata líquida

100 gr. de pasas de uva

3 cucharadas de ron negro

 

Preparación:

Verter la leche en una cazuela con la vainilla. Antes de que hierva, retirar del fuego y dejar enfriar  15 minutos. Remover la preparación.

Batir el huevo con las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa. Poner la leche en un recipiente, verter la mezcla de huevo y revolver.

Colocar el recipiente sobre una olla medio llena de agua a punto de hervir. Cocer sin dejar de remover hasta que la mezcla quede espesa. Retirar el bol, tapar con papel transparente y dejar que se enfríe. Montar la nata e incorporar a la crema.

Poner las pasas en un recipiente, agregar el Ron y dejar macerar durante una hora.

Por último, incorporar las pasas a la mezcla anterior. Volcar todo en un recipiente y congelar durante una hora. Sacarlo del congelador, batir y tapar, y dejar congelar durante 2 horas más.

 

Cake de frutas secas al ron

Cake de frutas secas al ron 1

Para el cake:

150 gr. de mantequilla

100 gr. de pasas (50 grs. blancas y 50 grs. negras)
50 gr. de albaricoques secos, cortados pequeños
50 gr. de dátiles, cortados pequeños
20 gr. de  avellanas, picadas groseramente
150 ml de  ron negro
125 gr. de azúcar de caña
3 huevos
250 gr. de Harina
1 sobre levadura instantánea (tipo Royal)

Para el topping:

4 c/s almendras fileteadas
4 c/s mermelada de melocotón (o de albaricoque)
3 c/s miel
100 ml de Ron Abuelo

 

Preparación:

Colocar en una sartén las pasas, los albaricoques, los dátiles, las avellanas y 100 ml. de ron. Cocinar por 3 minutos y dejar enfriar.

Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea. Agregar los huevos uno a uno. Incorporar la harina tamizada con la levadura, añadir 50 ml. de ron y mezclar nuevamente. Poner la mezcla en el molde, enmantecado, enharinado y forrado con papel de aluminio.

Escurrir con papel de cocina la mezcla de pasas. Enharinar ligeramente. Poner las frutas secas sobre el molde.

Hornear 10 minutos a horno fuerte (unos 200 grados), bajar la temperatura a 175 y hornear 30 minutos más. La prueba de fuego: introducir un cuchillo y sacarlo limpio. Entonces, estará listo.

Dejar enfriar encima de una rejilla. Agregar los ingredientes del topping calentados previamente y verterlos sobre el cake cuando se haya enfriado.

El ron es la excusa perfecta para darle una esencia fuerte a tus comidas. Los añejos son los recomendados. ¿Te animas?

Rita Hayworth y el Abuelo’ s Rum Rita

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Éxito de los 90, con su copa de bordes azucarados y su sabor tropical, no podía venir de otro lado sino de tierras caribeñas. El coctel Margarita tiene más historias sobre su origen que versiones para prepararse, pero te contamos la más bonita.

La leyenda se remonta a 1938, cuando Margarita Carmen Cansino pasó a convertirse en Margarita Hayworth, y el mundo de Hollywood  la bautizó “Rita”. Enamorado de su belleza, un camarero de Tijuana preparó una combinación exclusivamente en su honor.

“Margarita” fue el nombre para designarla y correspondió a una combinación de jugo de limón, tequila y Triple Sec, que se originó a cuenta de que Margarita solo toleraba una bebida alcohólica, el tequila, y este barman mexicano le concedió la oportunidad de mezclarlo con otros sabores.

Varela tiene su propia versión. Sí, Margarita al ron. Consiste en mezclar 2 onzas de Ron Abuelo Añejo con una de Triple Sec y por supuesto, la media onza de jugo exprimido de limón.

El resto es igual a la versión original: se coloca en una coctelera con hielo, se bate fuertemente hasta lograr una combinación perfecta de sabor tropical y se sirve en un vaso con una rodaja de limón. Lo puedes pedir con un nombre especial: Abuelo’ s Rum Rita.

Y tú, ¿ya lo probaste?

“Food Truck”: comida típica sobre ruedas

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¿Quién dijo que los restaurantes tenían que permanecer inmóviles? Esto mismo se preguntaron los creadores de un fenómeno al que llamaron “food trucks” o camiones de comida.

Nació en Estados Unidos, pero por la fuerza de su concepto comenzó a expandirse por todo el mundo, y Panamá no se quedó afuera.

Hasta ahora, la idea era salirse del menú y servir comidas atractivas desde un camión móvil. Panamá ya tiene  varios y entre los más destacados podemos mencionar: Running Gourmet en Tumba Muerto, Pepitos Don Tiritón en Costa del Este y Power Kitchen en Chanis.

¿Cuáles son los menús estrella de los “food truck” panameños? Hamburguesas y wraps al mejor estilo de cada chef y los mejores postres del país. Las hamburguesas pueden encontrarse en muchas variedades y están listas para agregarles salsas caseras y/o propias del chef, de cualquier tipo.

Con los food trucks no hay distancias. El restaurante y la calle son el mismo espacio y el lugar físico se elige y se renueva con cada cliente. La experiencia de comer al paso combina sabores divertidos con la libertad de no necesitar mesas ni reservaciones, lejos de las cenas gourmet y los libros de cocina.

Lo cierto es que estos “restaurantes sobre ruedas” son un  hecho en Panamá y te están esperando.

¿Ya paraste en alguno?

Café del Chiriquí y Ron Abuelo: los sabores de Panamá

foto cafe

 

¿Qué tradiciones tiene el pueblo panameño? El gusto por el buen café y por Ron Abuelo. Y cuando dos tradiciones se unen, la experiencia resulta inigualable.

El clima templado y el suelo rico en nutrientes son ideales para que crezcan de la tierra los productos con los sabores más aclamados del mundo.

Así, todo buen conocedor elige el Valle de Chiriquí como el lugar del país con mejor producción de café. Ubicado sobre la ribera del Pacífico occidental panameño y cerca de la frontera con Costa Rica, se encuentran sus tierras más altas, como Boquete y el Volcán-Candela, propicias para el cultivo de las mejores especies de esta infusión.

No en vano Estados Unidos, Japón, Australia y varios países europeos enviaron a sus catadores a la Feria Internacional de las Flores y del Café, donde evaluaron los granos de 53 lotes cosechados en alrededor de 26 fincas chiricanas y los clasificaron por encima de los 90 puntos, lo que deja ver la calidad inigualable del café de Chiriquí.

El ron panameño también tiene su lugar: el Valle de Pesé. Esta bebida a base de fermentación de azúcar se hizo parte de la cultura panameña, volviéndose una tradición.

El café del Chiriquí y Ron Abuelo son dos tesoros característicos de la historia de todo panameño, y están unidos por varias cualidades: son inconfundibles, irremplazables y se vuelven mejores si se los combina entre sí: una onza de Ron Abuelo Añejo, 5 onzas de café negro caliente, una onza y media de crema batida y una cucharada de azúcar dan como resultado el mejor Caribbean Coffee.  ¿Ya lo probaste?

El legado del Abuelo

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Cada día representa una nueva lección por aprender. La amistad y el juego te convirtieron en un alma joven que busca nuevos desafíos por superar. Eso es descubrir el sabor misterioso de la vida.

El mejor legado para mantener esa esencia joven es que la felicidad puede alcanzarse viviendo historias maravillosas. Sólo basta con buscarlas.

Vivir la vida con estilo no es una simple actitud: es un reto que propone Ron Abuelo porque fue creado para quienes aprecian la belleza verdadera, quienes no se conforman con llegar a la meta e imaginan aventuras que sin duda cumplirán.

Si lo que te entusiasma es conocer nuevos destinos y sabes que un pequeño viaje puede convertirse en anécdotas increíbles, has encontrado tu lugar. Este espacio es tuyo y le habla a los espíritus inquietos que disfrutan de las noches, la gastronomía, los lugares interesantes y las buenas compañías.

“La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo planes”, dijo alguna vez John Lennon. Por eso te invitamos a vivir experiencias únicas con Ron Abuelo. Su presencia y su aroma te están esperando.

Ese cóctel con ron y limón

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Todos hemos probado esta poderosa combinación de sabores pero, ¿de dónde proviene el Cuba Libre?

La historia se remonta a los años de la guerra Española-Americana. Cuenta la historia que Cuba peleaba por la independencia del Reino de España. Los Estados Unidos, por ese entonces, prestaron ayuda al ejército cubano. Algunos soldados se llevaron consigo Coca-cola y la hicieron popular entre los ciudadanos locales.

1898 marcaba el fin de la guerra y se respiraba un aire de victoria. Un grupo de soldados norteamericanos conocido como los Rough Riders–bajo el mando de Theodore Roosevelt, posteriormente presidente de los Estados Unidos- se encontraba fuera de servicio en un bar de La Habana Vieja.

El coronel Roosevelt llegó al bar pero en lugar de pedir lo mismo que los soldados, le ordenó al cantinero que le trajera un vaso con ron añejo, Coca-cola y un poco de jugo de limón. Algunos dicen que fue el propio coronel, otros que fue un soldado y otros que fue un capitán de la U.S. Army Signal Corps; de cualquier manera una frase resonó en el bar: “¡Por Cuba libre!”.

Al poco tiempo todos celebraban la victoria de Cuba con este cóctel y para 1900 ya era una bebida popular.

Si bien es un trago sencillo de preparar, lo importante no es contar con muchos elementos, sino con ingredientes de calidad. La mejor bebida de cola, unas buenas limas y el mejor ron.

Por eso, para probar un Cuba Libre te recomendamos la versión “Coke-Buelo”: se prepara con Ron Abuelo Añejo o Ron Abuelo 7 años, cuatro oz. de Coca-Cola y jugo de lima. Por supuesto se sirve con hielo y una rodaja de limón.